sábado, 10 de octubre de 2015

Entre un padre ausente o la presencia de un padre ineficiente



Entre un padre ausente o la presencia de un padre ineficiente.

Recientemente leí una novela, me atrapo desde el inició por aquello de que la protagonista se encontraba molesta con el calendario, con la forma de medir el tiempo.

Llegué a un punto en que dos amigas se ven separadas por situaciones ajenas a ellas mismas, un divorcio, una situación de crisis económica de un lado y de bonanza del otro.

Soy adulta, se que lo que soy esta relacionado con lo que viví, con las circunstancias y la manera en que con ayuda o sin ella resolví situaciones adversas, todo lo que ahora tengo o me falta esta relacionado directamente con todo lo que aproveche, disfrute o desperdicie con conciencia o sin ella.

Pero siempre eche de menos a mi padre, ya no lo culpo de nada, pero como muestra el fragmento de la  novela escrita por M. Bronzon  que presentó en la fotografía, mi infancia y adolescencia transcurrió entre la envidia que me producían  los padres de mis compañeras y el pavor que me provocaban todos los parientes (abuelo y tíos) que se sentían padres para ordenar, imponernos castigos, encomendarnos quehaceres que no le pedían a sus hijos y "disciplinarnos" desde su muy particular visión, pero que no apoyaban a mi madre con todos los gastos que nuestra existencia generaba.

Me invente un padre para no ser marginada de las fiestas y reuniones, sobreviví con mi padre imaginario en un mundo machista, pero siempre aparecía mi madre para informarle al mundo que mi padre había sido un villano que nos había abandonado.

Cuando comencé a trabajar, la falta de padre fue evidente, sortear los abusos y la agresividad de jefes y compañeros no fue sencillo, entonces envidie aun mas a todas aquellas compañeras que gracias a la existencia de un padre podían estudiar sin trabajar, o que trabajando ya, tenían un padre que iba por ellas a las fiestas, les regalaba cosas en sus cumpleaños, o les complementaba el dinero necesario par la compra de autos o joyas cuando el salario no era suficiente. ¿Por qué siempre tenían padres ideales mis amigas? no lo se.

Con el tiempo empece a ver que algunos padres eran verdaderos villanos, que les quitaban el salario, o que golpeaban a madres e hijas sin consideración alguna, peor aún supe de padres que impedían el desarrollo personal y académico de sus hijas, entonces, le agradecí a la vida no haber tenido un padre, pues según mi madre, así de malo habría sido el mio.

Hoy se que el hubiera no existe, mis medios hermanos gozaron de un padre que no fue golpeador, un empresario que no dilapidaba sus ganancias en autos y joyas, pero un proveedor seguro a quien no le dolía pagar colegiaturas, comprar útiles escolares o acompañarlos a eventos sociales y académicos.

No se porque ahora, ya sin necesidades económicas, aún me da por inventarme un padre para las crisis emocionales.

sábado, 3 de octubre de 2015



Para Jesús Hernández –Psicólogo altamente competente-

¿Quién soy?

Tiene dos semanas aproximadamente que mencionaste que hablaríamos de identidad.


Escribo esto porqué sé que voy a olvidar las auto evaluaciones que he hecho.
Saber mi nombre, el día y lugar en que nací (de esto no tengo una seguridad, pero me gusta pensar que sí), el nombre de mis padres y hermanos no me dice mucho sobre quién demonios soy.

A ratos creo que soy el resultado de una larga cadena de acontecimientos que para mi frustración, dominan las circunstancias negativas. -Aceptando como negativo lo que así designa la ética actual-

¿Soy la hija de una adolescente confundida que huía de un hogar violento?

¿La primogénita  (así me llama Él) de un estudiante de ingeniería con  deseo y convicción  de salir de la miseria? – y que por supuesto lo consiguió -

¿La escuincla que mentía para no ver pelear a sus padres, para que no golpearan a sus hermanos, para no ver llorar a su madre?

¿La mayor de cuatro hermanos que crecieron en un remedo de hogar roto, violento, con carencias afectivas severas?   A favor de mi madre y gracias a su trabajo, habré de  reconocer que las carencias económicas no fueron graves.

¿La provinciana que aún reniega por haber sido trasplanta a la ciudad sin su consentimiento?

¿Soy la tonta que inició vida de pareja un día después de alcanzar la mayoría de edad? Ambos sabemos de que estaba huyendo; Dios, ¡sigo huyendo!

¿La mujer que decidió embarazarse a pesar de no haber terminado la licenciatura?

¿La loca que abandono los estudios superiores para generar recursos económicos que ayudaran a su madre y hermanos a "salir adelante"? y que no pudo conseguirlo.

¿La miedosa que oculto las agresiones de parientes y maestros?

¿La persona que encontró en la escuela y la lectura el escape de una realidad en la que no le gustaba vivir?

¿La profesional que se puso en "stand bay" para disfrutar y orientar el crecimiento de su hija?

¿Una ingenua que se dio la oportunidad de enamorarse otra vez?

¿La ilusa que un día se convenció de que no podía hacerlo todo bien?

¿Soy aun la niña que se convenció de ser fea y de tener la culpa de todo?

¿La hija malvada que jamás ha complacido a su madre?

¿La adolescente envalentonada que golpeo y corrió a su padre de la casa?

¿La joven que busco encausar su agresividad por miedo a lastimar con severidad a alguien?

¿La bailarina que renuncio al ballet folklórico de  Nieves Paniagua?
¿La enojada señorita ( tenia 17 años) que acepto la negación de sus padres para trabajar como modelo del diseñador Pedro Loredo?

¿La honesta (taruga para cuates y parientes) líder sindical que rifo casas y préstamos sin quedarse con ninguno.?

¿La maestra insegura que dejo ir la oportunidad de avanzar en el organigrama y cuyo trabajo sirvió  de escalón a otros?

¿La estudiante que abandonó su investigación convencida de que no merecía nada bueno en la vida y perdió su beca a Francia?

¿La persona que renuncio a los celos para conservar la estabilidad familiar que le permitiera a su hija crecer protegida en un ambiente emocionalmente saludable?

¿La hija que traicionó a su madre al establecer una buena relación con el padre ausente y malvado?

¿La mujer adulta que busca ayuda para no odiar ni abandonar a su madre?

¿La vanidosa que regreso a la escuela por todos los grados que le faltaban?

¿La feliz madre de una mujer exitosa física y emocionalmente sana?

Sin ninguna duda soy nieta de cuatro abuelos de condición muy humilde, por parte de mi padre campesinos-pescadores y mineros; por parte de mi madre empleados domésticos y después obreros.

Con un poco de vanidad puedo decir que: soy una mujer que ha conseguido lo que se propone. He lastimado a otros en lo que desde mi perspectiva es legítima defensa de mis seres queridos o intereses personales; incansable lectora que aun, cuando el texto lo permite se da el lujo de vivir otra realidad.

Si me preguntas por mi identidad, soy una orgullosa mujer mexicana de la clase trabajadora. Se que me gusta el rol de investigadora, que soy buena maestra y me gusta creer  que tuve éxito como madre.


Espero que sepas lo mucho que te agradezco llevarme a reflexionar en todo esto.
En la vida no hay casualidades, sino causalidades.
Agradezco a la vida las causas que me llevaron a tu consultorio.

Que la abundancia de la naturaleza fluya a través de ti y de tus seres queridos.